martes, 17 de noviembre de 2020

Conversación con Daniel López

 Daniel escribió un artículo sobre las elecciones en tiempos de Covid19. Vita escuchar el análisis que nos comparte sobre esta situación.




Condiciones mínimas para unas Elecciones en medio del COVID-19

Mis apreciaciones de un proceso electoral en el medio del COVID-19, son presunciones propias que espero sirvan como punto de partida a una discusión que va más allá de lo electoral, estas pueden ser aceptadas o desechadas lo importante como ciudadanos es que nos cuestionemos sobre lo que estamos viviendo y el rol de los políticos en el momento más duro de nuestra sociedad en los últimos 60 años.

Antecedentes.

Las últimas semanas en nuestro país se ha generado una discusión, a partir de la presentación de un proyecto de ley por parte del Tribunal Supremo Electoral Plurinacional (TSE) a la Asamblea Legislativa,  con el objetivo de definir una nueva fecha de Elecciones y la posterior promulgación de otro proyecto por esta, que pone como fecha aparente, de las mismas el próximo 3 de agosto, en nuestro país han surgido diversas posiciones, que contraponen no solamente una posición institucional de Estado, con una médica y de salud, relacionada a la pertinencia  de desarrollar las elecciones  en la Pandemia del COVI-19, si no que ha permitido sacar a flote varias observaciones a la legislación electoral, que pasan desde la definición misma de la representatividad de nuestros actuales y futuros legisladores nacionales hasta el rol mismo del “TSE”.

Es en este sentido que ordenando esta gran cantidad de hechos e información entorno a una temática, por su amplitud y complejidad el Estado ha generado un Órgano para su tratamiento el “TSE”, especializado para dar certidumbre sobre la misma, realizada por “Expertos” y profesionales “Probos” del área. 

En este contexto pongo sobre la mesa varias  interrogantes, puntos de discusión y trato de responderlas, desde mi óptica de activista político  pero sobre todo de ciudadano, es una oportunidad  también de emplearlas como un punto de interpelación a diversos actores de la política nacional (Tribunal Constitucional, Tribunal Electoral, Diputados, Partidos Políticos, Candidatos, Expertos y eruditos de la normativa electoral) pero sobre todo las planteo para que de manera plural puedan ser discutidas por los ciudadanos que vivimos y sentimos que si bien la política no cambiará nuestras vidas, en el último año está a sido ha sido un punto de inflexión en ellas.

Cuestionamientos al proceso electoral.

1.- La aprobación de la "Ley de postergación de las elecciones generales 2020” ha sido considerada como  una acción netamente política realizada por el Movimiento al Socialismo, ya que más allá de cualquier valoración técnica de salud, plantea los tiempos mínimos para un acto electoral que genera dudas sobre su posición entre lo electoral, el poder  y la salud de la población,  ya que según las estimaciones más optimistas, la tasa de contagios  llegará a su punto más bajo a finales de septiembre  del 2020 y que las acciones post pandemia demostradas por  las potencias mundiales que están tratando de reactivar sus países, recomiendan de sobre manera evitar la congestiones de personas; realizar una elección hace justamente lo contrario a la recomendación,  que como en el caso de Tarija,  de darse una elección  agruparían por un lapso de 8 horas un flujo de 9824 ciudadanos a votar, dato especifico  de la   U.E. José Manuel Ávila de la c40 de la ciudad de Tarija.

Ante los argumentos vertidos por diferentes agrupaciones y candidatos surge la primera interrogante y punto de discusión, ¿Cuál es la línea entre él legítimo derecho político de tener un gobierno representativo y el legítimo derecho a la salud en medio de una crisis sanitaria?

2.- Las condiciones de revisión del proceso electoral, presentadas en el proyecto del “TSE” plantearon un principio de preclusión, el cual manifiesta que lo obrado hasta la paralización del acto electoral finalizando mayo, no se revisará, se asumirá como bien hecho, por ejemplo el presupuesto y sobre todo la convocatoria.

La asamblea legislativa no revisa la convocatoria, por el principio de preclusión, es más, esta es la misma que para las elecciones del 2019, en este entendido se genera por la presentación de un “Recurso de Inconstitucionalidad Abstracta” a la ley 421 Revisión presentado por parte de asambleístas nacionales (Hugo Sandoval y Álvaro Bustamante), una nueva observación al objeto de las elecciones, la denuncia una desproporcionalidad entre la votación rural y urbana.

Esta desproporcionalidad, no es sencilla de abordar, en especial bajo la subjetividad de que los actuados para su generación, ya esta tarea Constitucional del “TSE” fue asumida por la Asamblea Legislativa el 2013, que con diferentes actores en ese entonces, como hoy contaba con una particularidad, un una mayoría parlamentaria afín al MÁS.

La desproporcionalidad de votación es una relación en entre variables de la construcción de una circunscripción uninominal, el tamaño de votantes de la misma y el espacio de pertenecía; generando un segundo debate ¿La actual Distribución de circunscripciones uninominales genera una mayor ponderación al voto rural sobre el urbano? 

3.-Al haber asumido roles del Ted la Asamblea Legislativa Pluri Nacional, ha dejado a este órgano en una crisis severa, tanto institucional, como de credibilidad, suficiente, remontarse a los actuados en las pasadas elecciones del 2019, que se marcaron por un fraude electoral en el que los máximos vocales de la institución estuvieron estrechamente involucrados, el día de hoy contamos con una  dirección nacional y departamental del “TSE”, pero su independencia esta puesta en duda por una inconsecuente necesidad de administrar una elección sin importar las condiciones legales , de salud de las mismas y sobre todo , dejando que la asamblea siga usurpando sus atribuciones constitucionales, un ejemplo es que la preclusión planteada por el “TSE” y aprobad por la Asamblea, no permite realizar una minuciosa revisión del padrón electoral y por sobre todo coarta el derecho constitucional de aquellos que cumplen 18 años en este periodo de ser elegidos y poder elegir a sus representantes y autoridades nacionales, generando una tercera cuestionante, ¿El derecho colectivo de contar con un gobierno legítimo y representativo , está por encima del derecho individual  a ejercer el voto y a ser elegido?

Apreciaciones.

1.- ¿Cuál es la línea entre él legítimo derecho político de tener un gobierno representativo y el legítimo derecho a la salud en medio de una crisis sanitaria?

La línea planteada debe ser sometida a un estricto control científico y médico, la pandemia el día de hoy no solo es una característica médica, las elecciones han hecho que esta se transforme en un virus de convivencia social, donde el enfrentamiento político ha sido llevado al tratamiento de la misma.

Los culpables somos los actores políticos indudablemente, que ante la coyuntura, acción que se realiza es evaluada en términos políticos y no sociales, ya que ninguno de los mismos ha sido sincero en sus aspiraciones y deseos entorno a la elección (salvo el MAS), planteado opciones dilatadas y jugando a dobles roles, en el caso de la pandemia más aun los que están en función de gobierno en el nivel que se encuentren.

En ese entendido un tratamiento real a la crisis sanitaria, la democratización  y saneamiento de nuestra institucionalidad, pasa por encontrar el momento oportuno , que al mismo tiempo no se vuelve indefinido para realizar las elecciones, pero para que esto sea posible se necesita en especial la participación activa de las autoridades coyunturales en sus niveles, que el gobierno nacional sea gobierno , que el gobierno departamental sea gobierno, que el gobierno municipal sea gobierno , esta palabra significa que ante las difíciles circunstancias se despojen de su otra característica actual, la de “candidatos”; solo de esta manera van a poder legitimar con la población sus acciones, llevando el debate a términos antes mencionados y no a valoraciones políticos partidaria que nos están distanciando a todos , ciudadanos , autoridades  y sobre todo ciudadanos con ciudadanos.

El día de hoy tenemos tiempo, nos guste o no, nos lo da la pandemia por lo que el tribunal puede realizar todos los actuados para corregir los errores de la convocatoria, puede corregir las grandes inconsistencias del presupuesto como que dentro de un mes se tenga que otorgar más de 35 millones de bolivianos a los partidos políticos para su campaña, cuando la gente no tiene para comer, puede corregir las equivocadas apreciaciones ciudadanas de las acciones gubernamentales entendidas como medidas electorales, dejando este tiempo de crisis la preparación de un proceso electoral donde no haya competidores, sin incumplir el periodo gubernamental 20-25.

Esta posición es muy difícil de entender en un sistema donde estamos acostumbrados a vencer o morir en el proceso, que no existe concertación ya que si los gobernantes  no diera escusas políticas con sus acciones políticas la oposición tampoco tendría argumentos para censurarlo políticamente y se expondrían.

 

Ante estas circunstancias lo más saludable en ambos términos políticos y sociales es a mí consideración:

  • Un gran pacto  Nacional que nos lleve a hacer las cosas bien, dejando con vicios de nulidad la convocatoria y sobre todo dando la oportunidad de refrendar su accionar a las fuerzas políticas del parlamento, bajo un consenso mínimo antes mencionado, en tiempos prudentes y sin dejar esta tarea la de una convocatoria abierta al olvido.

  • Es momento que los actores políticos, hagamos un autoanálisis y reflexionemos sobre nuestras verdaderas intenciones de cara al pueblo, porque si no lo hacemos en estas circunstancias que amenazan la vida misma de la población a la que pretendemos representar, pensar en ser transparentes después del   COVID-19 es una hipocresía, ya que la línea entre los derechos políticos y los derechos de la salud se resumen  en que sumado a todo lo que la gente vive actualmente, esta  tiene que preocuparse por un gobierno ineficiente que no puede satisfacer sus necesidades de hambre y actores políticos que quieren exponerlos a enfermarse.

2.- ¿La actual Distribución de circunscripciones uninominales genera una mayor ponderación al voto rural sobre el urbano? Y ¿Cuál es el verdadero rol del TEP?

Esta discusión tenido un eco mayor en a las redes, sociales, el slogan “Un voto= un voto” hace mención a las desproporcionalidades en la cantidad de la representación política que tiene los denominados, ciudadanos del área urbano y rural, pero ¿es este el fondo de la discusión?, pues no lo creo, ya que la verdadera discusión debería estar centrada en la capacidad de representatividad de los asambleístas y no por su “ubicación” de residencia, sino por la efectividad de la misma en la Asamblea y sus consecuencias en lo regional.

Haciendo un análisis particular del departamento de Tarija , podemos decir que en términos numéricos el departamento habría perdido en la asignación del 2013, pasamos de tener cinco diputados uninominales a cuatro y una circunscripción especial indígena;  perdimos porque la inserción de las siete circunscripciones indígenas en el país responden a un criterio de representatividad sustantiva, es decir que estos representen los intereses particulares del sector por el cual han sido elegidos, en el caso de nuestro  departamento este representante tiene otra concepción diferente de representación ya que  su elección tiene particularidades, la más trascendental , es que en comparación a las circunscripciones uninominales esta no es ni el 10% de votos que las otras cuatro.

Particularmente, no creo que esta asimetría este en duda, lo que tiene que fiscalizarse y preguntarse, tarea de los tres pueblos indígenas, es la ¿efectividad de la representación de esta para su sector en particular?

Por otro lado desde 2005 las representaciones parlamentarias a nivel nacional han recibido una gran influencia y característica corporativa, es decir que si bien la representación sustantiva se realiza en base a un segmente especifico, al corporativa se camufla en la representación territorial y ejerce su representación en segmento; esto se ha convertido en una práctica común en la que los sectores sociales plantean y tiene candidaturas en espacios plurinominales, segmentos que son denotadamente menores a la transversalidad de la condición de ciudadano y ejercen su representación sectorial, cuando en los hechos esta es incluso departamental.

Entorno a las restantes cuatro circunscripciones uninominales tenemos la siguiente distribución y categorización urbana rural:

Distribución según votación elecciones noviembre 2019.

Fuente: Elaboración propia datos INE elecciones Generales 2019.

En estas podemos evidencia los siguientes hechos:

  • El 70% de la concentración votante esta en áreas urbanas, y que de las 4 circunscripciones habilitadas 3 tienen ese carácter, porcentual mente el 75% de las circunscripciones son urbanas.

  • La única circunscripción de mayoría rural es la circunscripción uninominal 42 la cual tiene un universo de 77083 votantes habilitados, en relación a las demás circunscripciones es 18 % más pequeña que la c41 y 27% más pequeña que la c40 ambas en la ciudad de Tarija.

  • La diferencia del tamaño de votantes habilitados da una diferencia porcentual en el peso específico del voto rural y urbano en el departamento de Tarija, es decir 4 votos urbanos equivalen porcentualmente a 3 rurales, en términos sencillos lo que se gana en la c 40 con cuatro se lo hace en la c 42 con tres.

En base a estos datos, particularmente sustento que el problema de representación no radica en la cantidad de parlamentarios, en una división porcentual de la totalidad de los mismos entre la población y que le toque lo que le toque a cada departamento , ya que se rompen criterios de equidad que ni he mencionado , se trata de la calidad de la representación  y que se pueda evaluar si esta diferencia en el peso rural vs urbano ya mencionada en Tarija , realmente impacta en el espacio territorial que se beneficia.

En estas circunstancias considero lo siguiente:

  • El Tribunal le debe devolver la potestad al “TSE” de poder realizar la nueva delimitación de las circunscripciones uninominales en base a datos censales, para que estas puedan ser generadas respetando principios de igualdad y no subjetividad.

  • Los ciudadanos debemos ser mayores interpretadores de la capacidad de representación de los diputados, generado mediante esta que aquellos atributos, sustantivos y corporativos se saquen de esta, para que la misma representación sea plural y no sectaria.

  • Que no es una locura que el 100% de la representación parlamentaria de la asamblea tenga una representación uninominal, como mecanismo de interacción plena de la ciudadanía y su representante, no solo dando legalidad si no legitimidad a su representación, rompiendo el principio de representación corporativa.

3.- ¿El derecho colectivo de contar con un gobierno legítimo y representativo, está por encima del derecho individual a ejercer el voto y a ser elegido? No es solo una mera observación de forma , es absolutamente de fondo,  ya que la misma al ser un derecho individual garantizado por la constitución, puede ser causal de impugnación al proceso electoral, esta posibilidad puede ser resulta aparentemente con una apertura del “TSE” al empadronamiento , peo podrá ser solucionada con ¿Una apertura de las listas de candidatos? Con el objetivo de no coartar los derechos políticos a ser elegidos los ciudadanos que cumplan 18 años hasta el día de la elección, en primera instancia por el principio de preclusión, esta no es una opción.

Una vez más el Tribunal Constitucional se convierte en una pieza clave para definir el futuro de un proceso electoral que definitivamente va marcar la vida del país.

Como conclusión.

Una vez más la discusión de ensancha y saltan a la vista temas técnicos, teóricos y morales  subyacentes, haciendo la necesidad de la profundización de la temática, mostrándonos que el Tribunal Electoral Plurinacional deja de realizar unas de sus tareas que puede subsanar  y le da preponderancia a solo su rol  de administrador de proceso , que no está mal pero no es suficiente, hasta mientras la fecha del 3 de Agosto  está vislumbrándose como una fecha de muerte y el “TSE” va  justificar sus sueldos cumpliendo un calendario cuando la posibilidad de salir mal de tratamiento de la pandemia es alta.

Que la posibilidad de un sinceramiento de la clase política es imposible, pero que la generación de una nueva manera de interpretar   a la política es posible, desde lo ciudadano, capacidad que si bien a simple vista no es ordenada, esta puede como en octubre ser firme o como en estas semanas hacer retroceder a un gobierno contradictorio en posturas erradas.

Hay que ir a elecciones, definitivamente, pero no así.

Daniel López Pantoja

Ciudadano de Bolivia.

Candidato c-41